MIAD 2025
Cebaqueva en MIAD 2025
Descubre cómo la obra de Cebaqueva se transforma en símbolo de esperanza en MIAD 2025, tras la tragedia del 29 de octubre en Valencia. Una historia de arte, resiliencia y humanidad.
Cebaqueva en MIAD 2025: arte, barro y esperanza tras la catástrofe de Valencia
Una llamada inesperada
Luis, o como muchos le conocen, Cebaqueva, recibió una llamada que marcaría el inicio de un nuevo capítulo para su obra. Juan de Toro, emocionado, le adelantaba que contarían con él para el stand de Interioristas en Acción en MIAD 2025. Su escultura era perfecta para formar parte de un homenaje a las víctimas del 29 de octubre en Valencia.
Días después, Laura Carrillo, responsable del diseño del espacio, le explicó su visión: un tributo no al dolor, sino a la esperanza. El barro no sería símbolo de destrucción, sino de creación y transformación.
Una tragedia vivida en primera persona
Luis no fue el único artista afectado. El desastre del 29 de octubre arrasó con talleres, hogares y obras:
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David Sánchez perdió su taller, su negocio y toda su obra.
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Vicente Gómez tuvo que salvar sus lienzos a toda prisa.
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Luis, desde su taller en Albal, vio cómo el barro lo invadía todo, llevándose parte de su vida artística.
La transformación de “Cazo. A fuego lento”
Entre las obras recuperadas estaba “Cazo. A fuego lento”, una escultura alegre y colorida que debutó en Estampa 2024. Este personaje con una olla por cabeza y sonido integrado causó sensación. Sin embargo, al regresar al taller tras la exposición, el destino le tenía reservada otra historia.
Tras la inundación, Luis decidió no limpiar el barro de esta pieza. En su lugar, investigó cómo fijarlo sobre la resina de poliéster y la encapsuló en una urna. “Cazo” pasó de ser una figura divertida a un símbolo de supervivencia y memoria.
Hoy, “Cazo” ya no solo es una escultura; es un testimonio de lo vivido, un símbolo de la fuerza del arte frente a la adversidad.
El poder del arte para resignificar
Luis sonríe al recordar aquellos días. No desde el dolor, sino desde la solidaridad: vecinos ayudándose, pintando paredes juntos, reconstruyendo comunidad.
La participación en MIAD Madrid, en un espacio dedicado a la resiliencia colectiva, le permitió compartir su historia. Ver su obra allí, transformada y significativa, fue un momento profundamente emotivo:
“Tuve la oportunidad de contar a la gente cómo lo viví… me emocioné, no me lo esperaba”.