DAVID SANCHEZ – 1era Parte

David Sánchez (Valencia, 1983) es un artista visual cuya obra transita entre la pintura y la escultura, con un marcado interés por la materia, el color y la geometría. Procedente del graffiti, entiende la creación como un proceso abierto y experimental. Queremos acercarnos un poco más a su trabajo.

-Tu trayectoria comienza en el Graffiti, bajo el nombre de SEB-ONE. ¿Cómo dirías que esa etapa formativa sigue latiendo en tu obra actual, tanto en el uso del color como en la relación con el espacio?

, los 90 y 2000 fueron buenos tiempos para la cultura del Hip-hop, el Graffiti me absorbió por completo y siempre está presente, tanto por técnica, registros y cromatismo. En mis piezas actuales queda esencia de esa etapa, quizás por ello siento esa necesidad de expandirme en los muros. Esa relación con el espacio es muy especial y fluye a través de composiciones modulares y elementos que abrazan el lugar y lo hacen vibrar, es algo que me motiva mucho.

 

-En Memorias de algo nuevo planteas que lo contemporáneo no anula lo anterior, sino que lo transforma. ¿De qué manera entiendes tú la memoria dentro del proceso creativo y cómo se convierte en motor de renovación para tus obras?

El proyecto Memorias de algo nuevo nace después de la Dana y aborda dos conceptos principales; en primer lugar, crear una nueva memoria en forma física y la otra trabajar sobre la memoria de todo lo construido hasta ahora con lenguajes y técnicas que van, vienen y evolucionan. Siempre queda algo de lo anterior.

-Hablas de un tiempo expandidodonde lo antiguo y lo nuevo se entrelazan. ¿Qué significa para ti la atemporalidad en el arte y cómo trabajas para que tus piezas no queden ancladas a un único momento histórico o estilístico?

La atemporalidad es una búsqueda personal. Hay algunas piezas que considero definitivas y otras no. La definitivas quedan en mi memoria como atemporales, todas las demás (el 50%) las vuelvo a intervenir en esa búsqueda permanente.

 

-Utilizas técnicas como el strappo para rescatar capas de pintura antiguas y darles una segunda vida. ¿Qué te atrae de este proceso y qué papel juega la segunda vidade los materiales en tu narrativa visual?

El strappo lo utilizo como parte del proceso, muchas veces con telas de anteriores trabajos, no solo con una segunda vida, a veces con diez vidas más. Es una técnica que tiene una larga tradición en la restauración y conservación de murales, y me permite abarcar un gran campo de exploración a través de arrancados, realmente nunca sabes del todo que va a ocurrir, el gesto desaparece por completo.

 

-En tu obra conviven el orden geométrico y la organicidad material. ¿Cómo equilibras estas dos fuerzas aparentemente opuestas y qué buscas generar en el espectador con esa tensión entre lo rígido y lo vivo?

Es uno de mis ejes de interés, la fusión entre lo gráfico y lo geométrico con la materia y lo orgánico. Y se equilibra a través de transiciones y los materiales. La geometría me ofrece orden, ritmo y composición por la otra parte la materia, lo orgánico, en cambio, me da densidad y un plano más sensorial. Es identidad, es algo que está presente en todos mis trabajos.

 

Mencionas referencias como Frank Stella y Anselm Kiefer. ¿De qué manera dialogan sus enfoques con tu propia práctica y cómo evitas que sus influencias se conviertan en citas literales?

En este último proyecto efectivamente cito a Stella por cómo rompe los limites del soporte y Kiefer por la capacidad de generar densidad a través de la materia. Aunque en mi carrera las mayores influencias vienen de artistas #postgraffiti, Sainer, Dems, Revok, Aryz, Pant….

-Trabajas con sílices, metacrilatos, resinas y cargas que contienen distintas temporalidades”. ¿Qué criterios sigues para seleccionar los materiales y cómo influyen en la construcción del significado de cada pieza?

Aquí es donde se genera la magia, la vibración sensorial a través de diferentes materiales en diferentes planos. No hay un guion ni un boceto aquí es donde me dejo llevar y la exploración es permanente.

 

-Describes tus instalaciones modulares como sistemas vivos, en tránsito, capaces de mutar. ¿Te interesa que la obra permanezca abierta y cambiante incluso después de su creación, o consideras que hay un punto en el que se cierra?

En instalaciones me interesa mucho la mutación. Por ello en el estudio dedico un espacio a la creación de nuevos planteamientos en mis paneles modulares, es un ejercicio creativo que realizo una vez al mes, puramente de exploración.

 

-Muchas de tus obras se expanden más allá del soporte y requieren un recorrido físico del espectador. ¿Cómo abordas la relación entre obra, arquitectura y cuerpo del espectador en el momento de crear una instalación?

Todo empieza en el espacio, hay ciertos parámetros que me guían, cromatismos, tamaño del lugar, iluminación… con todo esto empiezo a bailar. Aquí el espectador es el protagonista, todo es para ellos y el impacto visual juega un papel fundamental.

 

-Si tu trabajo actual nace de reconfigurar memorias previas, ¿qué imaginas que quedará como memoria activapara tus futuros proyectos?

Una vez alguien me dijo que entre esas memorias veía equilibrio entre el caos y el ordencreo que seguiré mis sentidos, uno nunca sabe qué será lo siguiente, la búsqueda es y será permanente.