Hay títulos que nombran. Y hay títulos que interpelan.

El artista Luis Cebaqueva aterrizará en breve en JustMad de la mano de Galería ANTOArte con una propuesta que no admite distracciones. Porque cuando uno lee ‘Es Tiempo’ inevitablemente se pregunta: ¿tiempo de qué? Y es que ‘Es Tiempo’ no se limita a anunciar una exposición: nos sacude suavemente por los hombros.

A lo largo de la historia, “es tiempo” ha sido siempre el comienzo de algo. El impulso. El latido. Ese segundo exacto en que el ser humano decide avanzar, corregir, destruir o reconstruir. Es tiempo de sembrar. Es tiempo de luchar. Es tiempo de cambiar. El tiempo no es un concepto abstracto: es una responsabilidad.

Cebaqueva ANTO ARTE
Cebaqueva ANTO ARTE

Cebaqueva, investigador del color y de la materia, trabaja desde esa conciencia. Su inquietud por el deterioro medioambiental no se traduce en pancartas ni en consignas evidentes. Se manifiesta en la elección de materiales recuperados (reales o simbólicos), en la poética de lo residual, en esa manera de dignificar lo descartado. Lo que parecía agotado vuelve a respirar bajo capas de pigmento, textura y gesto. Hay algo casi ético en esa operación: transformar en lugar de desechar. Claro que veremos cómo en su caso no es necesario siempre la reutilización de materiales reciclados.

El montaje del stand que presentará en la prestigiosa feria -limpio, preciso, casi coreográfico- refuerza esa idea de pausa necesaria. Una gran obra de 200 x 200 cm recibe al visitante como un espejo expandido. No es solo una imagen: es una presencia que desborda el bastidor y parece empujar el espacio hacia fuera. Enfrente, dos piezas más pequeñas obligan a acercarse, a afinar la mirada. Porque reflexionar exige proximidad.

En la esquina derecha, la pieza con luz led circular genera una sensación de flotabilidad inquietante. La materia -pesada, táctil- parece levitar. Como si la transformación no fuera solo conceptual, sino física. Junto a ella, una mini instalación de videoarte introduce el tiempo real, el tiempo que pasa sin pedir permiso. Y una obra vertical y estrecha cierra el recorrido como una pregunta alargada.

Cebaqueva ANTO ARTE
Cebaqueva ANTO ARTE

Pero lo esencial no está solo en la disposición. Está en la insistencia del título:

¿Es tiempo?

¿Es tiempo de recomenzar?

¿Es tiempo de hacer?

¿De reconstruir?

¿De asumir responsabilidad?

 

Cebaqueva propone que sí. Que es tiempo de actuar en favor del planeta. Tiempo de implicarnos con nuestro hábitat. Tiempo de mirarnos -individual y colectivamente- de otra manera, más armoniosa, menos voraz. Tiempo de parar. De pensar. De visualizar futuros posibles.

Porque hay títulos que son una frase. Y otros que son un ultimátum.

Al detenerse frente a obras con títulos como “ES TIEMPO DE RECUPERAR VERDES” (50 X 50) uno comprende que el mensaje no es metafórico. La pieza -con esa explosión de verdes casi orgánicos, encapsulados en resina de poliéster y metacrilato- funciona como un ecosistema contenido. Hay algo vegetal, casi coralino, que parece crecer dentro del marco. La materia no está simplemente aplicada: está acumulada, estratificada, presionada. Como nuestro propio planeta. La obra no acusa, pero incomoda. ¿Es el planeta humano? ¿O somos nosotros quienes lo hemos reducido a objeto?

Junto a esa sutileza, “ES TIEMPO DE DESHACER CONCIENCIAS CEMENTADAS” (60 x 60 cm) introduce otro registro. Aquí el cemento, el hierro y la pigmentación generan una superficie casi pétrea. El título es directo: deshacer lo endurecido. Lo que ya no escucha. Lo que se ha vuelto impermeable. La pieza no es solo materialmente densa; es conceptualmente contundente. Hay una invitación clara a romper la costra mental que nos impide cambiar. Se trata, además, de la única pieza (junto a “ES TIEMPO DE VER RALLADAS”) donde utiliza explícitamente material reciclado. Y es que cuando Cebaqueva se define como diseñador de escombros lo hace para referirse a esa segunda vida de los materiales pero también con un sentido más profundo. Una suerte de alegoría sobre la conducta humana presente y los residuos (escombros) que nuestros actos pueden generar.

Cebaqueva ANTO ARTE
Cebaqueva ANTO ARTE
Cebaqueva ANTO ARTE

En otro extremo emocional aparece “ES TIEMPO DE ILUMINAR SENTIDOS” (70 x 60 x 25 cm), con su intervención de luz led circular. La obra respira desde dentro. El color -multitud de fragmentos vibrantes encapsulados- adquiere una dimensión casi festiva, pero no banal. Iluminar sentidos no es distraerlos; es afinarlos. La luz no decora: revela.

Y luego están sus atractivas esculturas. Por ejemplo “ES TIEMPO DE PREMISAS 1” que condensa en pequeño formato una reflexión sobre el individuo saturado. Fragmentos de color superpuestos, capas que parecen pensamientos acumulados, una identidad construida a partir de restos. No hay pureza formal; hay complejidad. Como si el sujeto contemporáneo estuviera hecho de retales culturales, estímulos constantes y urgencias superpuestas.

Quizá la pieza más explícita sea “ES TIEMPO DE IMPLICARSE COMO INDIVIDUO” (160 x 45 x 45 cm), también escultura. La figura estilizada, casi totémica, sostiene sobre sí misma un cúmulo de materia colorida. Es imposible no leerla como metáfora: cada uno carga con su responsabilidad. El gesto es vertical, firme. No dramático. Comprometido.

En una feria donde el ritmo suele ser vertiginoso, ‘Es Tiempo’ introduce una grieta de conciencia. No grita. No moraliza. Seduce con belleza. Y desde ahí, denuncia. Porque la belleza, cuando es honesta, no adormece: despierta. Quizá por eso el mensaje final resuena casi como un susurro urgente: Es tiempo. Es tiempo ya.

Cebaqueva ANTO ARTE
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